LA ÚLTIMA COPA

  La Última Copa

 Ya van días que no sé nada de José, está empezando a preocuparme. A pesar de que su reino demanda mucho tiempo, diariamente intercambiábamos cartas contándonos nuestro día.

 En la noche me llegó una encomienda de parte de la realeza informándome su muerte y la fecha del funeral; en ese momento quebré en llanto con tal noticia tan inesperada, mi mejor amigo había fallecido.

 Llegado el día del funeral alisté mis cosas y fui rumbo al castillo a acompañar a su familia en el duelo.

 Después de un viaje largo llegué al lugar y encontré que las cosas allí no estaban como antes, la muerte del rey fue un golpe muy duro para su pueblo, ya que la tristeza se veía reflejada en cada habitante. Todos amaban al rey, el pueblo lo tenía como una persona muy amable, sabia y muy humilde para ser un monarca, pero para mí era alguien muy especial.

 Valentino, primogénito de José Pauletti, accedió al trono de su padre, así consiguiendo el poder absoluto y la carga de llevar adelante a un pueblo.

 La familia Pauletti me recibió con los brazos abiertos dándome hospedaje y atención. Llegado el día del entierro  Valentino, hijo de José, dio un discurso muy emotivo, acerca de su padre, la verdad no pude escuchar debido a que mi cabeza constantemente se preguntaba; ¿Cómo es que murió? José era una persona sana y joven para morir.

 Terminado el funeral y estando a solas con Valentino pregunté cómo era posible que José haya muerto, ya que me parecía obvio que no murió de manera natural, Valentino con otro tono me responde que José, su padre, no falleció de forma natural, sino que murió por su propia voluntad, pero que la realeza no puede decir que el rey se suicidó ya que eso mancharía el honor de la familia. Eso me pareció extraño, José a través de sus cartas nunca expresó sentimiento de tristeza y conozco lo suficiente a mi amigo para saber que Valentino estaba ocultándome algo;  por tanto, me hizo pensar que tal vez un enemigo del rey lo asesinó y le hizo creer a la familia que fue un suicidio.

 Aproveché mi estadía en el castillo para hacer una investigación de forma secreta, estaba determinado y no pararía hasta encontrar al asesino de mi amigo.

 En la noche, entré en la habitación del rey, allí entre varias cosas me llamó la atención la gran cantidad de cartas de uno de sus siervos que pretendía un reconocimiento mayor por sus años de servicio a la corona. Cantado el gallo fui a tener una conversación con Valentino con respecto a sus sirvientes, me dijo que había un siervo que siempre pedía un reconocimiento debido a sus años de servicio en el castillo, pero que ahora ya no es siervo, sino que fue ascendido a duque, quedando segundo en la línea de sucesión al trono.

 Me pareció muy raro que solo una persona ganara algo con la muerte del rey, así que llegando a la noche entre a la habitación del duque para investigar, allí no encontré nada. Estaba seguro que el siervo tenía algo que ver con la muerte del rey, pero no encontré ninguna prueba.

 Al día siguiente, algunas cosas del rey me fueron dadas, cosas de valor económico y otras con valor sentimental, entre ellas una carta.

 Estando a solas decidí ver el contenido de la carta y no lo podía creer, José me agradecía nuestra amistad y mi fidelidad, pero que los castillos y el poder no llenaban su alma y que se sentía vacío, la carta terminaba con un adiós seco y su firma. Algo que me pareció extraño es que en esta carta en particular hablaba muy diferente como en las otras que nos enviábamos a diario, sin mencionar que la firma era muy diferente a la de él, es como si fuera una imitación barata de esta, por lo que me pareció que era un truco, ¿Quién habría escrito la carta dirigida a mí si solo la familia de José me conocía?

 En ese momento recordé que no solo el siervo se benefició de la muerte de José, sino que faltaba el que heredó el trono, el cargo más alto, autoridad y poder absoluto, ¡Su hijo Valentino!, por lo que nuevamente en la noche decidí investigar, esta vez no en la habitación del rey, si no en su antigua habitación como príncipe. En la habitación había varios libros de Química y un frasco de veneno vacío. Entonces pensé que Valentino pudo haber envenenado a su padre pero ¿Cómo pudo suceder esto?¿Acaso el rey no tenía un copero quien degustara el vino antes de ingerirlo? Si fue así ¿el rey no se percató de los efectos del veneno en él? Entonces tomé los libros de Química y el frasco y los dejé guardados en mí habitación.

 Así, decidí investigar, si es que el copero seguiría con vida. Buscando por un tiempo y preguntado a la realeza me dijeron; “Valentino nos dijo que ya no se encuentra en este castillo sino que huyó de él para vivir su vida”.

 Faltando pocos días para irme del reino decidí ir al cementerio donde estaba sepultado el rey, ahí recordé todos los momentos en los que estuvimos juntos y volví a quebrar en un llanto amargo por su muerte, en ese momento tomé una pala y empecé a cavar en un momento de locura para acabar con mi vida y ser sepultado al lado de mi amigo.

 Cavando sin cesar encontré un cuerpo, este estaba vestido con ropas muy finas como las de la realeza, su cuerpo no tenía herida alguna pero las manchas que tenía en su piel indicaban una muerte por envenenamiento, la descomposición en la que se encontraba indicaba que murió cerca de la fecha del deceso de José. Entonces pensé que ese era ni más ni menos que el del copero, todo cuadraba. Valentino, el primogénito del rey, encontró una forma de darle un retraso a los efectos del veneno gracias a los libros de química, le da la copa al copero y este al no sufrir un efecto instantáneo, le entrega al rey que bebe sin dudarlo.

Cuando murió el copero, Valentino que no quería hacer el trabajo sucio y ocultar el cuerpo,  sabiendo que había un siervo que anhelaba un título más alto, le pidió ayuda y a cambio le concedería su deseo, ascendiéndolo a duque si él se deshacia del cuerpo. El hombre esconde el cuerpo y Valentino dice que el copero huyó y que el rey se suicidó.

 Estaba convencido de que mis conclusiones eran ciertas y quería que se haga justicia por la muerte de José, mi mejor amigo.

 Al siguiente día, con toda la información recopilada fui a hablar con la guardia del rey a decirles lo que en realidad pasó con el rey y el copero, ellos no me creyeron, así que les propuse que cavaran y vieran el cadáver del copero por ellos mismos, ellos accedieron. Entonces estando ahí, Valentino me ve a mí en el cementerio cavando con los guardias. Con una cara de preocupación, el nos ordenó que nos detuviéramos porque dañábamos el territorio de su padre, pero era demasiado tarde para eso, los guardias ya habían encontrado el cuerpo y enojados le piden una explicación por mentirle a todos lo que había pasado con el copero, Valentino no sabiendo que decir le echa la culpa al duque diciendo que él era el que les había mentido.

 El resto de la familia real preguntaba que estaba sucediendo, y se sorprenden al ver el cuerpo del copero y le preguntan a Valentino diciendo; “¿No es este el copero que decías que había huido?”

 Para rematar muestro los libros y el frasco de veneno que encontré en su antigua habitación. La familia real decepcionada da la orden y Valentino es arrestado junto al duque.

 Así los dos responsables de la muerte de mi amigo fueron encarcelados. Se hizo justicia, pero solo hubiera deseado que esa no haya sido la última copa de José.

Integrantes

Sara Greiner

Joel Casafús

Genaro Fontanela

Valentina Di Pangrazio


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