El SECUESTRO DE UNA DEUDA

           EL SECUESTRO DE UNA DEUDA

   Era una humilde mañana en mi mansión, cuando sonó el reloj, llego el momento de alistarse para una cita de negocios, mi hija me dejo a mi cargo a su querido hijo esa mañana, por lo que lo lleve al hotel donde me encontraba con mi socio.

    Llamé a mi chofer de confianza y nos dirigimos con mi nieto al lugar, él se fue a jugar cerca mío, pero en un momento lo perdí de vista, no le di mucha importancia, la charla fue aburrida y cuando estaba preparándome para irme no encontré a mi nieto. Enseguida me asusté, no lo encontraba por ningún lugar, fui a buscar al guardia de seguridad que por casualidad era Alfred, un viejo amigo de la infancia, me quiso ayudar mostrándome las cámaras del lugar, en una encontró al chef del lugar atando al niño y llevándoselo a otro lugar.

     Luego de la noticia, recibí una carta, era de la persona que se llevó a mi nieto, me pedía dinero por el rescate, ¡el mal nacido quería mi dinero!!!

     Ya sin esperanzas me dispuse a irme del lugar cuando en la entrada encontré un disfraz de chef y a una mujer, esa era la esposa de mi chofer, tenía un aspecto desarreglado y harapiento.

- Jorge, mi marido ha hecho algo muy malo.

- ¿Qué cosa? - Pregunté

- Lo siento mucho…necesitábamos el dinero.

- ¿Pero qué paso? - Pregunte más preocupado.

- Mi marido, tu chofer, secuestro a tu nieto. Estamos endeudados y necesitamos dinero, no se le ocurrió otra cosa.

- Dime donde está, lo ayudaré.

- Está bien, tu nieto está en el baúl del auto y mi marido sigue en el hotel.

      Lo primero que hice fue reunirme con mi nieto y luego pagué la deuda de mi chofer. Fue un día largo, me fui a mi cama a dormir y mi nieto se fue feliz.

                                                                                                              FIN

Cuento creado por: Agustín Pauletti, Agostina Juarez, Guillermina Ortiz y Delfina Mendez.


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