Por Kiro
CAPÍTULO I
DE VACACIONES
Querido Diario:
17 de Agosto
Hoy volví de la escuela feliz por que comenzaban las
vacaciones de verano, yo tenía planeado todo lo que quería hacer, iba a recorrer
todos los lugares de la ciudad, ya que mi mamá iba a llevarnos a mí y a mi
hermana Lucia, de vacaciones a Wishmoor, una pequeña ciudad donde vive mi
abuela Marta. Íbamos a ir a visitarla después de varios años de la muerte de papá; yo siento que mi mamá no pudo superar todavía su muerte, por eso mi
hermana y yo estamos todos los días ayudando en casa para que pueda descansar
después de una jornada larga de 8hs de trabajo, y ahora que vamos de vacaciones
le servirá distraerse un poco, también vamos a poder disfrutar más tiempo
juntos, ya que con tantas horas de trabajo, casi nunca está en casa.
Mi mamá está terminando
de preparar la valija, en cualquier momento me va a llamar para empezar el
recorrido a la casa de mi abuela, eso me emociona mucho, no he visto en años a
mi abuela y ella no me a visto a mí, ir a verla me hace mucha ilusión.
Uy, mi mamá me está llamando me tengo que ir,
cuando llegue escribiré por que en el auto se me hace muy complicado escribir.
Nos vemos, Diario.
CAPÍTULO II
LA CASA DE LA ABUELA
Querido Diario:
17 de Agosto
Por fin llegamos a la casa de mi abuela, parecía que se había hecho una eternidad el transcurso del viaje; llegamos a las 6 de la tarde. Cuando arribamos, al momento de abrir la puerta, notamos
algo raro y es que al momento de llamar a mi abuela no contestaba nadie,
llamamos y llamamos pero nada, lo hice tantas veces que mi vos se había agotado,
yo y mi hermana pensamos que se había ido a hacer unos mandados y que en un rato
ella volvería, pero cuando fuimos a la cocina vimos una carta que decía:
Queridos Joaquín y Lucia:
Hoy no me encuentro en casa por qué me fui a la de una amiga que está de
vacaciones, a cuidarle el perro, ya que el responsable se encuentra enfermo y no
pudo venir a cuidarlo, por lo tanto yo me voy a quedar allá unos días hasta que
se recupere el señor y cuando vuelva haremos todo lo que ustedes quieran.
Desde ya, los quiere
mucho
Su abuela Marta
Nosotros leímos eso y pensamos
que iba a tardar varios días en regresar, como mínimo uno 5 o 7 días, más o
menos una semana.
Fuimos y dejamos las
valijas arriba en el dormitorio donde íbamos a quedarnos cada uno; primero fui
al de mi hermana para ver cómo era el suyo, era bastante bonito con
un piso de madera, unas paredes de cemento pintadas de color marrón clarito,
una cama con sábana y frazada rosa y almohadas blancas con flores rojas,
muebles como ropero mesita de luz y demás; cuando fui al mío, era tenebroso ya que tenía pisos de madera que hacia
un ruido medio molesto al momento de caminar sobre él, unas paredes de color
marrón oscuro con una cama de almohadas y frazada de color blanco y una sábana
roja, tenía los mismos muebles que el cuarto de mi hermana pero con la pequeña
diferencia de que el mío tenía una alfombra roja y blanca.
Terminamos de desempacar
las valijas y mi mamá me llama para comer, se ve que antes de que la
abuela se vaya a la casa de su amiga, nos dejó comida para el tiempo que ella
esté hay cuidando a ese perro.
Comimos unos sanguches de milanesa que estaban bastante ricos cuando terminamos de comer, eran las 8 y mi mamá nos mandó a dormir. Yo me dije que era un poco temprano para ir a dormir pero me fui igual al la cama; cuando llegué a mi cuarto estaba todo oscuro, así que prendí la luz. Cuando la prendí, lo terrorífico de la habitación se veía aún más tenebroso que antes y encima estaba la alfombra esa, que no voy a mentir, tenía algo que me daba escalofríos, pero no le di mucha importancia.
Mañana escribiré de nuevo.
Hasta
mañana diario
CAPÍTULO III
EL PASEO EXTRAÑO
Querido Diario:
18
de Agosto
Hola otra vez, hoy me desperté con el hermoso sol de la
ventana que iluminaba mi cuarto, sin embargo, no le quita lo
terrorífico; fui abajo con mucho entusiasmo por que con mi mamá y mi
hermana íbamos a recorrer un poco la ciudad, y ese era el plan desde que vinimos, ir a recorre la ciudad, ya que estoy en un lugar nuevo y conocer un poco
el lugar donde vivía mi abuela no me haría nada mal.
Bajamos con mi hermana y desayunamos un café con leche con unas medialunas, terminamos y fuimos directo a pasear por la ciudad, vimos bares, un museo que se ve que estaban remodelando por los escombros y baldes de pintura que estaban por ahí, vimos también que las casas tienen un diseño muy peculiar, que se diferencia a la casa de mi abuela, eran todas casa pequeñas con casi todas la puerta de madera oscura y tenían un diseño medio redondo, mientras nosotros paseábamos, Lucia y mi mamá fueron a comprar unas cosas que vieron en un local que les gustaron, mientras que yo me quedé afuera esperando a que salgan de hacer sus compras; de repente escuché una voz que me decía, ¡Ey niño!, niño, Che, chico ven; yo me di vuelta y miré a la persona. Era un señor de no más de 60 o 70 años que me llamaba, se ve que me quería decir algo, así que me acerqué, cuando lo hice, el señor me dijo que tenga cuidado de donde estoy viviendo, especialmente el cuarto donde hay una alfombra rara , y pensé que capaz era otro cuarto que había en la casa y no el mío, pero cuando me dijo que la alfombra era de color rojo y blanco, me asusté mucho, sentí pánico por un segundo, le pregunté por qué decía eso sobre el cuarto y la alfombra, y me dijo que esa alfombra tenía algo raro que hacia que las personas que entren en el cuarto empiecen a imaginar o alucinar cualquier cosa ya sea cosas que te den miedo o hasta cosas que te asusten realmente y te provoque un trauma; después de tantas alucinaciones hace que veas a la alfombra en una forma terrorífica que te esta a punto de atrapar o agarrar o sino comerte.
De repente mi mamá me
llama, el señor que me dijo eso desaparece y eso me dejó aún
más confundido.
Volvimos a la casa
bastante tarde, como a las 10 de la noche, me quedé viendo un rato la tele,
pensando en lo que me dijo aquel hombre, estuve un buen rato pensando y llegué a
una conclusión: capaz ese señor esté loco o solo intentó asustarme; pensando eso me quedé un poco más tranquilo y después de un rato me dirigí a mi cuarto. Cuando entré, noté
que la alfombra ya no estaba, me asusté mucho y fui corriendo rápido a decirle a
mi mamá que la alfombra que se encontraba en mi cuarto ya no estaba; ella me dijo que la había sacado para lavarla por qué tenía mucha tierra, ahí me dije que capaz era verdad que aquel viejo estaba medio loco.
Hasta
luego diario
CAPÍTULO IV
UN RUIDO MUY PECULIAR
Querido diario:
19
de Agosto
Me levanté un poco cansado, se ve que no dormí muy bien que
digamos a noche, me levanto igual, me visto y bajo a desayunar, veo
que el desayuno ya está preparado, mi mamá y mi hermana no están, creo que fueron a comprar algunas cosas. Durante el resto del día, me quedé viendo la televisión por
qué tenía pensado quedarme pegado a la pantalla, es que estaba muy
cansado para hacer algo; cuando fui a la sala de estar para ver la tele, estaba la
alfombra, así que la agarré y la lleve arriba, a mi habitación. Mientras subía la escalera con la
alfombra en las manos sentí un escalofrío y un ruido raro que hacía que me
asuste un poco, fui la dejé y bajé lo más rápido posible; me acosté en el sillón
y me puse a mira la tele. Tenía un poco de miedo, que hizo que me
temblarán las manos, arriba se escuchaba un ruido como de cuando algo golpea la pared. El sonido era cada vez más fuerte así que me levanté para ver de donde venía, para mi sorpresa, venía de mi
habitación, donde estaba esa alfombra rara que daba miedo. Intenté ir para ver
que era lo que provocaba ese sonido tan fuerte, subí despacito cada, vez que
subía un escalón me temblaban más y más las piernas, el sonido sonaba más y más
fuerte; cuando llego a la puerta y estoy a punto de abrirla se escucha la puerta
principal, eran Lucia y mi mamá que habían llegado de hacer lo que tenía que
hacer, pero notó que se dejó de escuchar el sonido; abro la puerta y todo esta tal
y como lo había dejado excepto la alfombra, estaba corrida para un lado de la
habitación, nada que ver donde la había dejado; cierro la puerta y me voy abajo
a contarles lo que pasó a Lucia y a mami, ellas no me creyeron, lo tomaron como
una broma que les estaba haciendo, yo sé lo que vi y escuché, no fue imaginación
mía.
Después de haber escuchado ese ruido y ver que la alfombra no estaba en el lugar donde la había dejado, no quería volver arriba. Llegó la noche, me senté a comer un plato de fideos con salsa, tengo que decir que estaba muy rico, terminé de comer y me voy a dormir; yo le dije a mi mamá que no quería ir a mi cuarto por lo que le conté; ella se río un poco y me dijo que deje de hacer esas bromas porque mi hermana se podía llegar a asustar mucho.
Me mandó a mi
cuarto a dormir, yo sabía que había pasado por lo que subí muy silenciosamente
la escalera, llegué y abrí la puerta vi que la alfombra estaba
en su lugar otra vez; yo pensé que mi mamá la había movido, pero no estaba seguro de eso
y dije se movió solo, traté de acostarme, de dormir pero no pude, estuve toda
la noche mirando a esa cosa, llego un momento que no daba más del sueño y me
dormí.
CAPÍTULO V
PASARON DOS SEMANAS Y
VOLVIO A SUCEDER
Querido Diario:
02
de Septiembre
Desperté más cansado que hace unos días, todavía muy asustado por lo que pasó hace dos semanas, todavía no lo puedo creer, si tan solo fue mi imaginación o en verdad eso pasó y lo que dijo el señor ese, es de verdad y no está loco, sea como sea baje sin pisar ni tocar la alfombra esa, desayuné como todo los días, mire un rato la tele y me cambie por qué había notado que me asusté tanto que olvidé de cambiarme así que subí otra vez a vestirme. Entre a mi cuarto, estaba todo oscuro y hacia frío cosa que es raro por qué estamos en pleno verano, prendí la luz y abrí la ventana; note toda la ropa de mi ropero tirada por el piso, tuve que ordenar, me cambie y cuando intente abrir la puerta ¡no pude! por más fuerza que hacia no se abría, intente muchas veces y nada, no era posible abrirla intente pedir ayuda por la ventana pero cuando me dirijo a ella, se cierra. Me asusté tanto que empecé a golpear la puerta con todas mis fuerzas, gritaba por ayuda, pero nadie me contestaba, era como si estuviera solo en la casa sin que nadie pueda escucharme, sin que alguien me ayudase a salir de aquí; de repente escuchó un ruido atrás mío como si algo se hubiera caído, me doy vuelta despacio sin hacer un movimiento brusco por si algo que estuviese atrás no me ataque, me doy la vuelta y veo la lámpara toda rota tirada en el piso seguía prendida al igual que las luz, luego paff, se apaga, la luz de la lámpara y la luz principal, intento prenderla pero no lo lograba, muy asustado prendí una linterna que tenía en mi valija, cuando la prendo veo que la alfombra no estaba, yo muy asustado trató de buscar donde estaba esa alfombra y no la veo por ningún lado busco y busco pero nada, justo cuando me cansé de buscar la veo hay debajo de la cama como si se estuviera ocultando de mi para tomarme por la espalda, me empieza a entran un pánico que empiezo a gritar a todo pulmón: ayuda, ayuda, auxilió ahí está ahí, golpeó la puerta como para tirarla abajo y salir, pero cuando me doy la vuelta veo que la alfombra estaba puesta toda enrollada contra la ventana, veo que la alfombra se cae rodando muy cerca de mi, trato de moverme para no tocarla pero cuando me muevo siento que algo me agarra mi pierna, ¡era la alfombra! traté de liberarme sacudiendo la pierna y no se soltaba, cada vez más la alfombra me estaba atrapando haciendo sentir una presión fuerte como si me estuviese aplastando para tragarme; llegó en un momento que no me puede mover y que estoy a punto de desmayarme por la falta de aire; en ese instante, mi mama abre la puerta y todo vuelve a la normalidad.
Mami me pregunta que había pasado que estaba todo transpirado, le conté lo que pasó, me llevo al médico para que me tomara el puso y demás, le conté también al médico y por su cara no me creyó nada de lo que le dije.
Salió para hablar con mi mamá, después de hablar por casi una hora, un enfermero entra y me dice que me va a dar una pastilla para dormir para que me relaje, me acuesto en la camilla, me tomo la pastilla, y siento como el sueño me empieza a dominar, llega en un punto que me quedo totalmente dormido.
Cuando me despierto veo que estoy en un lugar raro un lugar con una cama, encima, vos, mi diario con una lapicera, un baño y un espejo, las paredes y el piso eran totalmente blancas; veo una cámara como si me estuvieran vigilando, escucho una voz que es muy parecida a la de mi mami y escucho que dice: "esto es por tu bien, no soporto que estés así y que hagas asustar a tu hermana, esto es muy difícil para mí pero creo que es lo mejor" yo trate de comprender lo que estaba pasando en ese momento y escuche la puerta, era una bandeja con comida y agua para tomar.
Desde ese día sigo en
este lugar raro que no se como se llama, escuchando la puerta para solo traerme
la comido y el papel para el baño, sin ninguna persona de compañía.
Yo todavía recuerdo ese
día cuando una alfombra me intentó matar y devorar, ese día lo sigo recordando
como si fuera ayer, aún se me sigue poniendo la piel de gallina cada vez que
pienso en eso.
Nos vemos, diario, otro día seguiré
escribiendo
cuando salga de aquí.
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