La casa de la calle Maple
Era de noche, y de la ventana de esa casa salía un resplandor, pero no
podría ser así, la casa estaba deshabitada, o eso creía.
Miguel Ángel, el detective más famoso de su época, con su
traje y su lupa, apareció por el lugar preguntándose: ¿qué había dentro de esa
casa? De pronto, en la ventana se ve una sombra, pero Miguel no consiguió
distinguir, lo único que vio, fue que la sombra iba vestida con un pantalón,
camisa y un gorro.
Regreso
a su oficina para ver si descubría algo
sobre la casa y de repente, encontró un libro que traía escrito: “Historia
sobre la calle Maple”; en ese libro se
podía leer: “esta casa se construyó en
1871 para dos personas ricas, que se creía que se habían marchado
misteriosamente”... a Miguel no le servía de mucho, porque no traía ni nombres
ni apellidos, entonces decidió mirar el periódico y vio que había una noticia
que decía: robó en la gran casa de la calle Maple.
Miguel decidió investigar en el lugar más de
cerca, a través de la puerta se oían llantos que sonaban un poco fingidos de
una señora mayor que decía que le habían robado las joyas y la televisión.
Entonces Miguel quiso resolver el caso más que nunca, se pasaba horas y horas
investigando sobre la casa, hasta que un día lo consiguió, descubrió quiénes
eran los que ahora habitaban en la casa. en ese momento, se acordó de la
señora, tenía las piernas muy peludas, la voz muy gruesa, sombra de barba y
ojeras, entonces se dio cuenta que era un lobo humano y fue a decírselo a la
policía. Estos aceptaron ayudar a Miguel. Cuando la policía llegó vieron a la
supuesta señora, y ésta tocó un botón y la casa salió volando hacia el cielo. A
la señora nunca se le volvió a ver por aquella calle y Miguel resolvió un nuevo
caso.
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