La alcoba del tercer piso
La alcoba del tercer piso
Era temporada
de verano y Julián era un chico que jugaba mucho con la play, no salía de su cuarto; un día, su madre se cansó y lo mando a vivir unos meses con su tía Margaret; ella residía en un pueblo llamado Aldao.
Julián llego a Aldao y se quedó asombrado al ver que la casa de su tía tenía tres pisos, sin embargo, la morada no tenía buena pinta. Pronto se hizo hora de dormir y ella le advirtió que no dejara la ventana abierta, Julián sonrió pero no le hizo caso; contradiciendo a la mujer la dejó abierta; entonces mientras dormía, una sombra larga y fría lo agarra de los pies y lo pasea por toda la habitación como si fuera una bandera, estuvieron así hasta la mañana del día siguiente.
Cuando el chico
baja a desayunar, ve que su tía camina por el techo y sale por la habitación su en el tercer piso.
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